Dentro de mi delirio me vi, agotada, seca, sin ideas y sin pasiones, estrujada hasta arrancar hasta la ultima e insignificante palabra, sin mi voz soy nada sin nada no soy.
Es como tomar a un tigre y robar sus manchas robar su nombre y dejarlo sin su rugido entre devoradores salvajes.
Esa es mi vida sin palabras sin el baile de la smusas y sin el canto de nuestras voces, del mundo, del sol.
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