
Solo como si me moviera en penumbras mis manos se deslisan por las sabanas de una cama vacía, donde aun que incoherente ni siquiera estoy yo.
Cubierta por pieles en el suelo me retuerzo intentando librarme de este deseo de salir huyendo.
Donde el conformismo me espera para abrasarme y susurrar me al oído que todo estará bien mientras no me suelte de su mano.
Le temo por sus duras palisas, pero su sonrisa es tan cálida.
Eres como una muñeca de colección detrás de una vitrina, aun que tuviese el dinero para comprarte nunca podría abrir la caja y jugar contigo pues te romperías y perderías tu valor.
Solo te quedas hay, enpolvando te eternamente inalcanzable para mi.
Aquel blanca profesión que nunca aprenderé por completo.
Cubierta por pieles en el suelo me retuerzo intentando librarme de este deseo de salir huyendo.
Donde el conformismo me espera para abrasarme y susurrar me al oído que todo estará bien mientras no me suelte de su mano.
Le temo por sus duras palisas, pero su sonrisa es tan cálida.
Eres como una muñeca de colección detrás de una vitrina, aun que tuviese el dinero para comprarte nunca podría abrir la caja y jugar contigo pues te romperías y perderías tu valor.
Solo te quedas hay, enpolvando te eternamente inalcanzable para mi.
Aquel blanca profesión que nunca aprenderé por completo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario