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miércoles, 29 de agosto de 2012

Astillas



La humedad del día ya no era una escusa para una frente sudorosa, era tangible y palpable, podias verla en el reflejo de las luces tardías en la avenida cuando te posabas esperando el autobús recargado sobre un poste astillarte que crepitaba hinchado por los átomos de liquido que lo rebosaban.
Agitaba su mano flojamente cerca de su rostro, generando más calor con su movimiento que el débil susurro de aire que buscaba refrescarla tan desesperadamente.
Esperando, las horas esperando son las que alimentan el alma tardía de una joven sin esperanza, sus piros que parecen contar el paso de los minutos mientras las siluetas vienen y van sin dar esperanzas de una sonrisa conocida. Cierra los ojos pesados y somnolientos, quemados por el sol de la tarde que se ha ocultado de ti.
Siente sus latidos fuertes y pesados, el corazón de una mujer es un lugar misterioso aun para ella misma, con rincones oscuros y superficies filosas que se encarnan en carne fresca en cuanto te pescan descuidado, viven monstruos del pasado que se escapan de tus sueños solo para atormentarte de una manera más física, vive el porqué? Y el que tal si?, esta ese cesto de trozos de ilusiones que nunca se pulieron por completo.
Vive esa niña asustada de su reflejo.
Siente una mano firme pero intangible sobre su hombro, como el roce de un fantasma que se niega a volver a la tumba del olvido por más que sus cansados pies lo arrastren a ella. Una sonrisa familiar, un tacto conocido, manos grandes y firmes que parecen estrujarte hasta la perdición con un solo roce cariñoso.
Sonríes, la espera a terminado, aun que sea por hoy. Agregando otro quizás al cesto.
Se alejan de aquella húmeda torre de madera astillada y de mano en mano empiezas a contar las horas que esperaras la próxima vez que el decida que quiere verte.

domingo, 19 de agosto de 2012

Humedad


Estírame hasta trozarme como un cabo podrido, de adentro hacia afuera, víctima de la humedad. La humedad del puerto que se oculta en mi vientre gritando y pataleando contra mi piel.
Mi alma es antigua como el mar, cansada y rota por el ir y venir de la espuma, mis lagrimas son saladas y oscuras como las olas en un anoche sin luna.
Las paredes parecen observarme durante las tardes lluviosas y sabiendo que todo se deslavara en mi interior, cierro los ojos. Aun puedo oírles, aquellos días de nostalgia endulzados por la luz del recuerdo.
El planeta es un (0% agua de la cual un 97% es salada, mares, océanos y lagrimas. Nosotros venimos del mar y en su llanto nos bañamos regocijados sabiendo que la sal que nos besa al zambullirnos es la esencia misma de la humanidad.

Tu cajon.


Quieres un nombre para certificarnos en los ojos del mundo, para poder reclamarme como propio y al cabo de tu venganza burlarte del dolor que crees haber infringido.
Tomas trofeos y recuerdos de guerra almacenando los en un cofre oculto de todos. Me he convertido en una pieza nueva, una estadística, solo otro estereotipo.
Te dejo jugar conmigo como la muñeca gastada y rota en la que me he convertido, deshebrada y desaliñeada como  cualquier juguete pasado de moda.
Me preguntas que pasara con nosotros? Como nos ira? Solo sonrio involuntariamente sin querer pensar en que pasara mañana.

miércoles, 15 de agosto de 2012


La mentalidad de una persona es confusa, te envuelves a ti mismo en una percepción abstracta de lo que siempre has sido y caes en esa monotonía de lo que nunca te ha interesado ser, te dejas arrastrar y envolver y poco a poco te alejas mas y mas de ese sentido de realidad, como si cada mañana esa parte de tu desapareciese hundido en ese mismo mar frio y lastimero que te lanza a la costa solo para arrastrarte de nuevo.
A veces el físico  duele, se desgarra y moretea como un fruto putrefacto desplomándose contra el suelo y reventado bajo su propio peso.
Cada mañana sales a hurtadillas de ese mundo que en tus ojos es tan abstracto e irreal solo para pasar el resto de la semana recordando cada detalle con un escalofrió pues no eres tu la que sale a hurtadillas es solo la carcasa de lo que podría ser.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Tras puertas cerradas

Querer estar cerca de alguien no significa que nececites etiquetas, los nombres y las clasificaciones con sub ramas y denominaciones no hacen mas que complicarlo todo, las palabras se transgiversan en un mundo de informacion y terminan perdiendo sentido.
No importa como lo denomines si no la forma de tu estandarte, el emblema de tu sentimiento el escudo que llevas en alto, si a una rosa le cambias el nombre su olor prevalece, si una relacion le cambias el nombre el mundo parece dudar de el sentiemiento en si.
Lo que sucede tras puertas cerradas no tiene porque explicarse pues son secretos que nunca se entenderian. 

Mi cuerpo


Las tempestades de mi mente parecen calmarse solo en la solitud de mi cuerpo, frio e inmóvil tendido sobre una cama poco suave, me acurruco sobre mi misma, queriendo encontrar esa paz que solo llega de madrugada.
Respiro y el gélido aire me retorna a los calambres de mis extremidades y al ardor de mi garganta, aprieto los ojos manténganse cerrados solo un poco mas, aun no despiertes.
Todo se vuelve borroso, uniéndose en una mancha gris y fría alrededor de la cual parece girar la realidad. Es increíblemente inconsistente, la diferencia entre lo que me molesta y lo que no.
No parece lógica la manera en la cual paso de la tristeza a la alegría y a la desesperación absoluta.
Permanezco con los ojos cerrados y no parece existir el tiempo, solo el frio, el frio que se cuela bajo las sabanas y se instala permanentemente en mi piel, bajo la cual se acobija mi verdadero cuerpo, el que nadie puede tocar, tan inconsistente como mi humor. Pero nadie puede tocarlo este cuerpo real que es solo mío. Mis curvas y desniveles, cicatrices e imperfecciones, cada rincón cada sombra, ese es mi reino, mi sueño dentro de un sueño. Ese es mi verdadero yo.
Mientras la luz se cuela entre la disipan te madrugada puedo ver como esas curvas se deforman, los colores cambian, lunares aparecen y desaparecen en total caos y desaparezco. Mi cuerpo, mi hogar no existe y debo comenzar el día.   

jueves, 2 de agosto de 2012

Grietas


No me hables de amor, que las palabras suenan mas vacías con cada silaba, tus apostrofes se pierden por la paráfrasis de las promesas que repites frenética mente, esperando convencerte más a ti mismo de tu pureza que a quine dices estar en tu corazón.
Te has corrompido por los años de desvelo que he pasado a los pies de tu cama, mientras drenabas mi energía vital a saciedad creyendo que nunca me ausentaría de tu lado. El día ha llegado y debes despertar de tu coma, el cual ha llevado a tu cuerpo y alma al deterioro, no queda nada más para mí en estas tierras áridas olvidadas por la mano de dios. Solo quiero ponerme de pie y seguir caminando.
Te aferras a mis piernas bloqueándome el paso, dejando todo tu piso anclándose en el suelo, en un baile lento y arrítmico intento escapar mientras me tropiezas con tus suplicas y lloriqueos que no hacen más que alimentar mi ira contenida.
Solo quiero ver hacia adelante mientras me fuerzas a virar la cabeza creyendo que a lo lejos no notare las gritas del camino, no recordare como cada tropiezo inútil me hizo sentir, lo ciega que he estado todo este cuarto de vida que hemos pasado juntos, es como si la gravedad me atrajera tumbándome de rodillas, no dejando que me suelte de tu abrazo enfermizo que no puede más que conducirme a las lagrimas.
Siempre termino en lagrimas, mi frágil fuerza no debe confundirse con indecisión pues es solo la necesidad de actuar lo que me mantiene respirando el momento que logro soltarme de tu agarre.
Al ´principio mi único temor era que nunca pudiera amarte tanto como tú me amabas, ahora me doy cuenta que todo ese tiempo el que no podía alcanzarme eras tú.
Espero que algún día tanto tú como yo podamos volver a ser felices y lanzo una triste e ilógica plegaria al cielo desenado que en otro cuarto de vida podamos encontrarnos y como los amigos que alguna vez fuimos reírnos de las grietas que nunca desaparecen.